En el blog se recogen un buen número de recursos y, en especial, recursos para trabajar con Photoshop. A veces puede parecer que este afán por recoger y enlazar texturas y pinceles es algo excesivo. Yo no pienso lo mismo. Tener un buen banco de texturas, pinceles, patrones, tipografías,... creo que es fundamental. Nunca se sabe cuando vas a tener que recurrir a un recurso. Este tutorial pretende mostrar como este tipo de recursos pueden sernos de gran utilidad a la hora de desarrollar un trabajo. Lo primero de todo dejar claro que este tutorial requiere de algunos conocimientos previos de Photoshop por lo que, aunque los paso principales del proceso están recogidos en el tutorial, el resultado final dependerá las variantes y la pericia de cada uno. Un posible punto final sería el siguiente:

A modo de ingredientes para una receta, el material utilizado para este ejemplo es:
- Una fotografía de partida. La elección de la fotografía condicionará en gran medida el resultado final por lo que es conveniente mimar este primer paso y asegurarnos de que la fotografía es la idónea.

- Una textura grunge. La elección de una textura u otra personalizará el resultado final y jugar con varias texturas hasta encontrar la que mejor se ajuste a nuestras intenciones y a la fotografía con la que estamos trabajando forma parte del juego.
- Algunos de los pinceles recopilados en "30 High-Quality Grunge Photoshop Brush Sets". Los pinceles, como la sal, al gusto de cada uno.
1.- El proceso sería abrir la fotografía con la que deseemos trabajar y duplicar la capa para de este modo trabajar sobre
una capa duplicada y tener en todo momento a nuestra disposición el punto inicial.
2.- Lo siguiente es extraer a la chica del fondo. Para ello utilizamos la opción Extraer ("Filtro > Extraer"). Con la herramienta
resaltador de bordes, trazamos la silueta de una manera aproximada. No hay que hacerlo con una gran precisión puesto
que exista cierta irregularidad ayudará al resultado final. Una vez tenemos trazada la silueta, rellenamos el área
que deseamos conservar y pulsamos "OK".

4.- Habremos eliminado el fondo pero puesto que debajo de la capa con la que estamos trabajando tenemos la fotografía inicial el resultado no será apreciable. Crearemos una capa con el fondo blanco encima de la capa con la fotografía inicial. De este modo ya apreciaremos los resultados.
5.- Ahora necesitamos pasar la imagen a escala de grises, "Imagen > Ajustes > Desaturar". Una vez tenemos la imagen en este punto necesitamos prescindir de los tonos grises y aumentar el contraste para quedarnos casi únicamente con blancos y negros. Para ello podemos jugar con "Imagen > Ajustes > Brillo/Contraste", subiendo tanto el brillo como el contraste de una forma significativa. También podemos utilizar "Imagen > Ajustes > Niveles" para ajustar aún mejor las zonas visibles -las que quedan en color negro-.
6.- Ahora viene la parte digamos mágica. Cogemos la textura que hayamos seleccionado y la pasamos al documento con el que estamos trabajando. Situamos la capa de la textura encima de la imagen en blanco y negro que tengamos y cambiamos el modo de fusión de la capa de "Normal" a "Trama". En mi ejemplo yo también he desaturado la capa de la textura. El resultado en este punto debería ser similar a éste.
7.- Ahora, si lo deseamos, sólo queda añadir algún elemento adicional mediante alguno de los pinceles de Photoshop mencionados al inicio. También podemos añadir un poco de color a la composición.

La inclusión de manchas de color en composiciones inicialmente monocromáticas es una técnica muy utilizada en el diseño y la ilustración actuales.







