Quizá porque estas fechas son propicias para la nostalgia, quizá porque tenía ganas de volver a la literatura desde algún tiempo, lo cierto es que estoy devorando la obra de Manuel Vicent. En la última semana han caído el reciente "Verás el cielo abierto" y el celebérrimo "Tranvía a la Malvarrosa".
Poco queda de la Valencia de Manuel Vicent.
He recorrido el mismo camino que me llevaba desde el colegio hasta la facultad de Derecho en la calle de la Nave. He pasado por los puntos que fueron para mí iniciaticos, los billares Colón, el bar Mundo, Chacalay, el Patriarca, el cine Rialto, el mercado central, el city Bar, la Torera, el teatro Ruzafa, el Barrio Chino, las escaleras de Correos, el balneario de las Arenas, [...] Como un espejo voraz que destruyera las imágenes a medida que las reflejaba, como la vida ha hecho com mi cuerpo, también con mi alma, el tiempo ha borrado estos lugares o los ha transformado.
"Verás el cielo abierto", MANUEL VICENT
También poco queda de la Valencia que yo mismo he conocido.
Lo último en desaparecer, el cine Acteón hace apenas unas semanas.
Cada vez más, queda la Valencia de postal, de traca,
de falleros,
y de barrios convertidos en wateres.




