“Vivir lo más tranquilamente posible;
ser un hombre, no importa donde;
aceptar lo que venga, bueno o malo,
sin perder nunca la Fé y el honor;
dar lo mejor de mí, y que quede
algún rastro de mi cerebro y mi mano,
y entonces, de llegarme el fracaso,
trabajar aún, y anhelar la victoria.”
EDGAR A. GUEST, Mi Credo.




