Hay gente que hace distinción entre el Georges Simenon de "El hombre que miraba pasar los trenes" y el Simenon de las novelas de Maigret, infravalorando a éste último. En cualquier caso, poco a poco la novela negra va ganando adeptos y alcanzando el lugar que le corresponde. Llegará el día en que Raymond Chandler, Hammet, Thompson o Simenon ocuparán un lugar destacado dentro de la literatura con mayúsculas.
Todo el mundo tiene miedo.
Nos las ingeniamos para disiparlo desde pequeños con cuentos y fantasías a medida y casi inmediatamente después, el niño ha de enseñar a sus padres el impreso que registra las malas notas.
Miedo al agua y al fuego, a los animales, a la oscuridad. Incluso a los 17 años, miedo a escoger un mal destino, miedo de malograr la vida.
En la semiinconsciencia, todos esos miedos se transforman en las notas de una sinfonía sorda y trágica: los miedos latentes que uno arrastra hasta el fin tras de sí; los miedos agudos que hacen chillar; los miedos de los que uno se burlará después de sufrir; el miedo al accidente, a la enfermedad, a la justicia; el miedo a la gente, a lo que dicen, a lo que piensas, a las miradas que os echan cuando pasáis.
“La paciencia de Maigret”, GEORGES SIMENON
Algunos enlaces interesantes sobre Simenon y Maigret:
- Georges Simenon en la wikipedia
- Listado con las novelas de Maigret publicadas por la famosa editorial Penguin, incluyendo sus caratulas.




