En todo es tan importante lo que sumas como lo que restas. Tan importante es lo que tienes como lo que careces. Pero como este blog no trata de filosofía vital, me ceñiré al proceso creativo. Cuando uno hace sus primeras webs, en general peca de exceso. Uno trata de poner todo lo que sabe en esa web y acaba recargando en exceso el diseño. Demasiados elementos hacen que el todo no respire. En el caso de los diseños con Flash los resultados son aún más caóticos. Exceso de elementos, efectos tontos, cosas volando,etc.
Con el tiempo vas aprendiendo a desnudar el diseño de elementos superfluos. Valery dijo: "Las tres cuartas partes de un trabajo bien hecho consisten en rechazar". No es fácil la tarea rechazar. Limpiar y eliminar todo lo innecesario exige una labor de autocrítica que muchas veces no estamos preparados para llevar a cabo.También supongo que aquí también influyen los gustos personales de cada uno. Yo siempre he sido partidario de los diseños más bien minimalistas. Así que, poco a poco, trato de aprender y poner en práctica aquella máxima anarquista que dice: "después de la destrucción, aquello que permanezca en pie, será intrínsecamente necesario".







