El trabajo de Matthew Hollings trata de cruzar la brecha existente entre el dibujo tradicional y las técnicas digitales actuales. Inicialmente, las imágenes empiezan como bocetos a mano para después ser scaneados y mediante técnicas digitales ser coloreados y terminados. Sus influencias provienen de una gran variedad de temas y a menudo pasan de influencia a objeto de su trabajo.







